Ojo, este narrador puede tener lapsos de memoria y, cuando le pasa, nos lleva muy lejos, muy lejos…
Estas historias son de aquí y de allá, de allí y de más lejos… Bastante cortas, pero a la vez largas… Bastante modernas, pero también antiguas. En fin, sobre todo divertidas y serias, un poco. En resumen, Olivier Ponsot no sabe gran cosa, pero eso le exige muchos conocimientos… Un alborotador despeinado por todas las corrientes de aire del mundo, Olivier cuenta historias. Narrador, charlatán, fanfarrón, montado sobre un rodamiento de bolas de payaso, a menudo está en otra parte. Gracias a sus historias, espera llevarnos allí. Buen viaje…
Unas palabras sobre el artista...
Desde muy temprano, Olivier Ponsot se dedicó con seriedad y abnegación a hacer novillos...
Fue precisamente por esos caminos secundarios donde tuvo sus encuentros más bonitos. Unos cuantos viejos sabios barbudos le transmitieron su no saber. Dos o tres gamberros aquí y allá hicieron germinar en él su rebeldía y un puñado de mujeres aligeraron su paso. Muchos niños, con sus carcajadas, el pelo revuelto, los mocos en la nariz, los pantalones rotos y las rodillas peladas, le dieron esa fuerza inestimable para levantar briznas de paja...
Maleta en mano, el pelo peinado por todas las corrientes de aire del mundo, este juglar del siglo XXI lanza un nuevo arte: narrador funambulista sobre la cuerda vocal...




