Esta exposición reúne a dos pintores de La Ciotat, Marie-Christine Gonzales y André Lataguerra. Sus obras dialogan en torno al alma, las raíces, la identidad y la emoción.
La Oficina de Turismo de La Ciotat acoge la exposición Âme provençale (Alma provenzal), un encuentro artístico intenso y sensible entre dos artistas de La Ciotat: Marie-Christine Gonzales y André Lataguerra.
A través de sus obras, estos dos artistas proponen un viaje pictórico impregnado de humanidad, raíces y emociones. Sus universos, aunque distintos, dialogan en torno a un mismo hilo conductor: el alma, la memoria y la identidad.
Marie-Christine Gonzales nos sumerge en un mundo de dulzura y profundidad, donde la infancia, la mirada y el vínculo con lo vivo ocupan un lugar central. Sus pinturas, a la vez íntimas y universales, desprenden una gran sensibilidad. Los rostros que representa parecen habitados por una historia, un silencio, que invita al espectador a una contemplación casi meditativa.
Después de estudiar en varios talleres diferentes técnicas (pastel, acrílico, acuarela), Marie-Christine Gonzales se decantó por la pintura al óleo, que sigue siendo su técnica predilecta.
Su último profesor le confió su taller y ahora, desde hace unos diez años, apoya a sus alumnos, que confían en ella. Se enorgullece de ver sus progresos.
Por su parte, André Lataguerra explora la riqueza de las culturas y las tradiciones a través de retratos poderosos, marcados por símbolos, colores y motivos. Su obra pone de relieve la identidad, la pertenencia y la transmisión con una fuerza expresiva que interpela y conmueve profundamente.
Residente en La Ciotat y pintor figurativo desde hace unos treinta años, su estilo se inspira en la tradición de los pintores provenzales. Autodidacta, sus temas son principalmente el mar, la lavanda y los bodegones. Miembro de la asociación Sirènes, André Lataguerra ha expuesto en diversos lugares, como la Galerie du Port, la Oficina de Turismo y varios mercados.
Reunidos en esta exposición, los dos artistas ofrecen una mirada cruzada sobre el alma humana, entre las raíces provenzales y la apertura al mundo. Âme provençale es una invitación a sentir, a observar de otra manera y a dejarse emocionar por la pintura como lenguaje universal.
Una exposición que no hay que perderse, donde el arte se convierte en un puente entre culturas, generaciones y emociones.
A través de sus obras, estos dos artistas proponen un viaje pictórico impregnado de humanidad, raíces y emociones. Sus universos, aunque distintos, dialogan en torno a un mismo hilo conductor: el alma, la memoria y la identidad.
Marie-Christine Gonzales nos sumerge en un mundo de dulzura y profundidad, donde la infancia, la mirada y el vínculo con lo vivo ocupan un lugar central. Sus pinturas, a la vez íntimas y universales, desprenden una gran sensibilidad. Los rostros que representa parecen habitados por una historia, un silencio, que invita al espectador a una contemplación casi meditativa.
Después de estudiar en varios talleres diferentes técnicas (pastel, acrílico, acuarela), Marie-Christine Gonzales se decantó por la pintura al óleo, que sigue siendo su técnica predilecta.
Su último profesor le confió su taller y ahora, desde hace unos diez años, apoya a sus alumnos, que confían en ella. Se enorgullece de ver sus progresos.
Por su parte, André Lataguerra explora la riqueza de las culturas y las tradiciones a través de retratos poderosos, marcados por símbolos, colores y motivos. Su obra pone de relieve la identidad, la pertenencia y la transmisión con una fuerza expresiva que interpela y conmueve profundamente.
Residente en La Ciotat y pintor figurativo desde hace unos treinta años, su estilo se inspira en la tradición de los pintores provenzales. Autodidacta, sus temas son principalmente el mar, la lavanda y los bodegones. Miembro de la asociación Sirènes, André Lataguerra ha expuesto en diversos lugares, como la Galerie du Port, la Oficina de Turismo y varios mercados.
Reunidos en esta exposición, los dos artistas ofrecen una mirada cruzada sobre el alma humana, entre las raíces provenzales y la apertura al mundo. Âme provençale es una invitación a sentir, a observar de otra manera y a dejarse emocionar por la pintura como lenguaje universal.
Una exposición que no hay que perderse, donde el arte se convierte en un puente entre culturas, generaciones y emociones.




