Descripción
Exposición de dos artistas locales con estilos distintos en la galería Le Cercle 76.
El arte abstracto, por un lado, y el pop art, por otro, tienen, a pesar de todo, un punto en común: el uso de colores cálidos y brillantes que recuerdan al paisaje y a la cultura mediterránea. En los cuadros se esconden profundos significados simbólicos, que siguen el recorrido de sus vidas, donde el pincel da forma a un recuerdo, una necesidad, una esperanza, entre ellas la de conocerte.
Rachel Valy
La pintura de Rachel Valy nace de la intuición. Se deja guiar por los colores, las materias y las formas que van surgiendo poco a poco sobre el lienzo. A través de superposiciones de acrílico, tintas, tizas y trazos realizados con utensilios cotidianos, busca un equilibrio entre movimiento y silencio, fuerza y suavidad. Su obra invita a cada uno a vivir una experiencia personal, en la que la emoción, la imaginación y las resonancias interiores prevalecen sobre la representación. Más que una imagen, cada lienzo ofrece un espacio de contemplación, un diálogo entre lo visible y lo invisible.
Patrice Roig
Patrice Roig es un artista atemporal que varía de estilo según sus pasiones, sus dudas, sus viajes, el paso de las estaciones y los signos a los que presta atención.
Del negro al blanco, pasando por colores reconfortantes, como si pasara del pasado al presente, y viceversa, pues el tiempo no importa cuando uno se siente vivo.
Su trayectoria artística sigue el curso de su vida como hombre.
En colaboración con la pluma de Rocally
Artista, escritora, poeta. Su sensibilidad se unió a su pluma, de ahí que surgiera su primera colaboración, que se fue desarrollando con el paso de los meses. Sus orígenes españoles se revelan a través de sus lienzos, con colores cálidos y luminosos que recuerdan al Mediterráneo y a sus propios recuerdos de infancia, en los que la fe de su madre estaba muy presente, hasta llegar a afectarle personalmente cuando él mismo pasó por momentos difíciles. El mono no es solo un animal, sino que también representa a los seres que ha perdido y a aquellos que le quieren profundamente, hasta el punto de que él mismo se ha convertido en padrino de un orfanato de chimpancés en África. Una tierra que se parece a él. Es un ser de luz dotado de una gran intensidad que no deja indiferente a nadie y que nos hace a todos plantearnos cuál es el verdadero sentido del amor.




